viernes, febrero 27

Alta cultura y diversión de lupanar


Hoy por la mañana leía un artículo de Vargas Llosa en donde hacía una disección sobre la contemporaneidad y sus múltiples desencantos y sinsabores, de la ingente lista de peculiaridades que detalla hubo una en la que me di por aludido, y era en la que hacía denuesto de las formas de diversión del mundo contemporáneo. 

Con cierto dejo de nostalgia Vargas Llosa trae a la memoria las épocas en donde la diversión equivalía a largas y humeantes noches de disquisición filosófica y literaria, en donde el chiste ramplón y epidérmico jamás tendría cabida, en donde la vida de los otros se tornaban de interés común siempre y cuando hubieran significado la ruptura con alguna tendencia artística o marcado un nuevo rumbo en los paradigmas existentes, en fin, la vida de los otros no poseía importancia alguna si lo único que valía la pena traer a colación era uno que otro devaneo por tugurios de mala muerte, o simplemente eran motivo de cotilleo en algún cafe de acera. Debo confesar que tengo mis dudas al respecto, estoy seguro que en todo momento de la historia el pervercillo ángel o demonio de la frivolidad a hecho de las suyas, sin embargo esto no resta fuerza a la denuncia de Vargas Llosa cuando grita que vivimos en el reino de la frivolidad y la diversión fatua.

Es curiosa la resonancia y familiaridad que tienen tales declaraciones para los que vivimos en San Cristóbal de Las Casas, en donde nuestras opciones de diversión parecen crecer como sopa instantánea y al mismo tiempo hay cada vez menos lugares en donde uno pueda ir beberse una copa antes de dormir como Dios manda, actualmente el criterio que debemos adoptar para discriminar entre una u otra opción es:

a) "Podemos ir a W pero nos van a cobrar para entrar a gastar y después nos van a golpear"
b) "Qué tal si vamos a X, pero hoy me bañé-dice I-, no sé si me van dejar entrar"
c) "Bueno, vamos a ya saben donde (Y), quien quite y con un poco de suerte y hoy sí nos pasen la carta
d) "Bueno vamos a Z, casi siempre está vacío, lo cual es una pena, pero se lo pasa bien"
y por último
e) "Ya ves, te estoy diciocho no debimos habernos movido de P, tan bien que estábamos, hasta parecemos turistas, chale mano"

En fin, si alguno de ustedes esta en desacuerdo y quiere restregarnos en la cara toda nuestra maledicencia, nos vemos en Perfidia y lo discutimos con tequila en mano.